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Falta de apoyos para la vida independiente expone a mexicanos con discapacidad a la violencia familiar: HRW

“Toda la violencia familiar es terrible, pero para una persona con discapacidad es más grave porque no puede escapar” de ésta si no cuenta con la posibilidad de decidir cómo, donde y con quien vivir, expuso Carlos Ríos Espinosa, investigador de la organización internacional Human Rigths Watch, al presentar el informe realizado en México, basado en una investigación que se llevó a cabo durante 2018 y 2019 en cuatro entidades del país: Ciudad de México, Jalisco, Oaxaca y Nuevo León.

Aunque se trata de una problemática cotidiana, sobre todo por la falta de mecanismos y políticas públicas que favorezcan la vida independiente de la persona con alguna limitación física, sensorial, intelectual o psicosocial, hay un manto de oscuridad que oculta la dimensión y gravedad de la violencia que ejercen padres, madres, hermanos, tío, abuelos o padrastros, contra un integrante de la familia con discapacidad.

La foto de Reyna y César ilustra el informe de HRW, ambos son usuarios de silla de ruedas, antes de estar juntos sufrieron años de violencia en sus entornos familiares. Ahora están comenzando una nueva relación. Foto: Libertad Hernández

Las estadísticas del INEGI sobre víctimas de violencia y sobre violencia de género, por ejemplo, no registran datos sobre las niñas, niños, adolescentes, hombres y mujeres que sufren violencia familiar, ni desagregados por edad y sexo. Y si bien en algunas fiscalías como la de Jalisco o la Ciudad de México ya se han elaborado protocolos para la atención a personas con discapacidad y su acceso a la procuración de justicia, aún están planteados en términos generales, sin una ruta clara de implementación. La falta de accesibilidad física a los inmuebles, así como accesibilidad a la información y la comunicación para presentar una denuncia o defenderse en un juicio, siguen siendo barrearas en el acceso a la justicia, apunta el informe.

Es un asunto tan cotidiano que “las personas con discapacidad empezamos a internalizar los mecanismos de la violencia”, comentó Carlos Ríos, “por eso me impactó una frase que nos dijo una persona a la que entrevistamos que me parece entrañable y que da título a este informe: Es mejor hacerte invisible”, es la idea de mejor pasar desapercibido en la familia como una estrategia para evadir la violencia.

Para José Miguel Vivanco, director ejecutivo para las Americas de Human Rights Watch, el informe revela que “las personas con discapacidad en México son completamente invisibles, sumidos en la pobreza y la falta de oportunidades”. Señaló que en el caso de la violencia familiar “los abusos que se cometen a diario son graves y el Estado no está presente.”

Vivanco recordó que el presidente Andrés Manuel Lopez Obrador no ha nombrado a la persona encargada de dirigir la implementación de los derechos de las personas con discapacidad, donde entra también la prevención de la violencia familiar, un compromiso que tiene el país como Estado parte de la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad.

“Es tiempo de que el gobierno del presidente López Obrador pase del discurso a la acción en el compromiso que ha manifestado para garantizar la protección de los derechos de las personas con discapacidad en México”, exhortó. En alusión al CONADIS señaló que quien presida dicho organismo, deberá contar con recursos e idealmente, con el respaldo presidencial, para que se puedan diseñar políticas y prácticas para atender las circunstancias que dan lugar a violaciones de derechos de personas con discapacidad al interior de las familias.

Video de HRW para la presentación del informe «Es mejor hacerte invisible»,

En la presentación del informe se contó con el testimonio de la señora Guadalupe Huerta Mora una mujer con cuadraplejia a consecuencia de la violencia de sus cuñadas, quienes la golpearon hasta lesionarla gravemente. En entrevista con la periodista Katia D’Artigues , relató:

“En 2010, el 24 de junio, tuve una lesión medular completa, estoy en silla de ruedas a causa de unos golpes que me dieron las hermanas de mi esposo. Desde ese entonces se me ha hecho difícil estar en esta situación. Mi esposo se desobligó de nosotros, mi hijo tenía 12 años cuando salimos de la ciudad de México. Desde entonces estamos en Michoacán porque eran muy fuertes las agresiones por parte de mi esposo. Me agredía verbalmente, eran palabras muy fuertes, él ya no nos ayudaba ni para el alimento ni para otras cosas, fue de la manera que decidimos salirnos de ahí. Al no serle útil a mi esposo, al no generar para gastos en la casa, me maltrataba, yo antes era una mujer muy activa, trabajaba. Después ya nos decía que éramos un estorbo, cosas muy feas, decidimos salirnos de ahí. Mi hijo desde entonces está conmigo, ahora tiene 19 años, está terminando la prepa. Vivimos los dos solos, tranquilos, ya no tenemos violencia, pero tenemos escases económica, nos la vemos muy difícil.”

Guadalupe relató que sólo cuenta con su hijo para ayudarle en todo lo que necesita, desde el aseo personal hasta los quehaceres de la casa: “el único que me ayuda es mi hijo, me hace curación, sonda, hace los quehaceres de la casa. Cuando él se va a la escuela, un primo que vive aquí a la vuelta, me viene a levantar. Me ponen en mi silla y me voy a recorrer las calles con una cajita de dulces. A la semana vengo sacando 150 pesos, de ahí le doy a mi hijo para que se compre algo, 20 pesos es lo que se lleva diarios. De los otros 50 voy comprando un poquito de mandado, de verdura.  Es de la manera en la que hemos sobrevivido mi hijo y yo.”

Aunque han ido a entrevistarla en dos ocasiones los representantes del gobierno federal que desde 2018 levantan el censo para identificar a los posibles beneficiarios de las pensiones Bienestar para personas con discapacidad, hasta la fecha no ha logrado entrar al programa. Actualmente no recibe ningún apoyo económico del gobierno federal ni del gobierno estatal o el municipal. Sólo algunos grupos religiosos le dan alguna ayuda en despensas. Con el confinamiento por  la amenaza del coronavirus su situación ha empeorado, pues ya no puede salir a vender dulces, además de que necesita cambiar su silla de ruedas de motor, que le permite cierta autonomía para moverse.

Ella recibía atención médica en el Hospital de Rehabilitación de la Ciudad de México, pero ahora no ha podido regresar a recibir sus consultas y tiene una cirugía pendiente. Lo que le da tranquilidad, dice, es haber podido dejar a su agresor: “estar con una persona con violencia es como estar con un perro rabioso, son personas que nos dañas psicológicamente y con la discapacidad tratan de dañarnos más.”

El caso de la señora Lupita muestra las graves consecuencias de que no haya políticas públicas que den alternativas para una vida digna a una persona víctima de violencia familiar. “Un niño de 13 años ha tenido que hacerse cargo por completo de su mamá, sin ningún apoyo del Estado. Estamos haciendo un llamado al gobierno de México para que las personas con discapacidad puedan vivir de forma independiente”, señaló Ríos.

Imagen de la versión en lectura fácil del informe de HRW

Al respecto, destacó algunos hallazgos de la investigación:

Este informe de Human Rights Watch, como todos los que elabora, tienen como propósito hacer recomendaciones al gobierno de México, tanto al federal como a los estatales, así como ofrecer acompañamiento y asesoría para que se puedan realizan cambios en el corto, mediano y largo plazos que permitan avanzar en la implementación del derecho a la vida independiente de todas las personas con discapacidad.

Imagen de la versión en lectura fácil del informe de HRW.

Algunas de las recomendaciones del informe son:

Consulta aquí el informe completo

https://www.hrw.org/sites/default/files/media_2020/06/mexico0620sp_web_0.pdf

Versión Lectura fácil

https://www.hrw.org/sites/default/files/media_2020/06/Es%20mejor%20hacerte%20invisible%20versión%20en%20lectura%20fácil.pdf

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