D´mente, pararse ahí a revelarlo todo

  • Ari Telch dará una última función este sábado 30 de enero; del teatro a tu casa, en streaming.

Hace algunos años las revistas y noticieros de espectáculos en la Tv mexicana destacaban en sus titulares que el actor Ari Telch había ido a por su propio pie a internarse en un hospital psiquiátrico. ¿Pero cómo, él solito? Pues claro, concluyeron pronto la mayoría de los comentaristas de espectáculos, es la confirmación de que está bien loco. Ya antes había “dado la nota” en las páginas sensacionalistas por líos en su vida personal. Sin embargo, hubo algunos periodistas dispuestos a preguntar y escuchar las palabras del propio Ari Telch y él tuvo la paciencia de explicar lo que le pasaba:

– ¿Qué te pasó, de pronto te sentiste mal?

– No, al contrario, me sentí demasiado bien.

Se trataba de un episodio más del trastorno bipolar que este destacado actor de cine y televisión ya había aprendido a reconocer: una euforia repentina le estaba prendiendo un foco rojo, era una alerta del cerebro que decía “cuidado amigo, que esto se va a descontrolar”.

Las personas con una condición de salud mente y con malestares de las emociones cargan sí o sí, con un pesado estigma que agrega al sufrimiento personal una serie de juicios lapidarios de todos alrededor que complica, ya no digamos la búsqueda de un diagnóstico y de algún paliativo, sino la sola confesión del “delito” en el entorno social: tengo depresión, ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, pensamientos suicidas, esquizofrenia, bipolaridad. Y siéntate a esperar la reacción del público.

De ahí que el monólogo D´mente, puesta en escena protagonizada y escrita por Ari Telch (en coautoría con Alfonso Cárcamo) sea, para empezar, un acto de valentía. Viene a mi mente el juego de actuación que está de moda, el Stand Up, y si bien D´mente es una obra que va mucho más allá de contar una anécdota, diría que para este actor implica el reto de Pararse Ahí, to stand, en el más amplio concepto del verbo, a develar personajes y situaciones con las que el público ríe, sí, pero también con las que Ari Telch logra congelar sonrisas por el impacto que causa confirmar una verdad que muchos sólo sospechan: estamos más cerquita del sufrimiento emocional de lo que nos gustaría aceptar.

Ari Telch actuando en D’mente, sonríe mostrando un gran cartel con la imagen de un rostro cuyo cerebro flota por fuera de su cabeza. (Imagen tomada de Ticketmaster Blog)

Por otro lado, también estamos dispuestos a condenar el uso problemático de sustancias y, por supuesto, a oponernos a la legalización de la marihuana, cuando el alcohol es la droga legal de más consumo y como sociedad la aceptamos para convivir. La realidad es que alcoholismo y la drogadicción son tan solo síntomas de que ya traías tu fiesta en la mente desde antes.

Ari Telch se nos presenta en escena como un tipo algo atolondrado y al mismo tiempo, entrañable; no sé por qué, pero desde que lo veía en Mirada de Mujer me lo parecía. (“¡Que no sólo soy el de Mirada de Mujer!” ). Habla en primera persona de los problemas de salud mental, pero con datos puros y duros, los mismos que han puesto en alerta a la Organización Mundial de la Salud: desde antes de la pandemia, la depresión ya era la principal causa de discapacidad que provocaba ausencia laboral, afectaba a más de 300 millones de personas en el mundo, y no, spoiler alert, no se quitaba con un “échale ganas”.

Es posible que antes de la pandemia te sintieras muy lejos de sufrir depresión. ¿Y ahora? Pero no solamente este trastocamiento en la vida de millones de personas está golpeando la salud mental. Seguramente alguna vez te has enamorado y ¡no creerás la de alteraciones en el cerebro que causa el enamoramiento! Ari Telch no se cansa de invitarnos a subir al escenario con él, ¿por qué será?

D´mente es una invitación a la toma de conciencia que no se limita a un testimonio personal. El actor pone en contexto el entorno social y político de la realidad mexicana, porque la salud mental no es asunto personal, hay responsables de su alteración por acción y omisión, aquí nadie se salva, Ari Telch no hace concesiones ni tiene una mirada romántica sobre el goce y el dolor.

En D´mente, el entrañable Ari se hacer cargo de lo que le toca, y vaya que las emociones le tocan en lo más sensible de su corteza prefrontal, su tálamo, hipotálamo, amígdala cerebral e hipocampo.

Asómate a ese gran espejo que puede ser D´mente, ahora desde casa. Después de 3 temporadas en teatro, sí, esos recintos que uno visitaba hasta hace un año, esta obra se presenta en streaming.

Adquiere tu acceso: https://bit.ly/3rR6RxS
Más Información en: https://wa.link/ggq9cb

El 30 de enero es la última función. Puedes adquirir tus boletos desde cualquier parte del mundo, vía #TicketmasterLIVE, la función es en punto de las 20:00 horas, tiempo de la Ciudad de México.

Cartel de la obra D’mente. Al centro, una composición del rostro de Ari Telch: de un ojo le salta un resorte y de su cráneo abierto brotan figuras humanas. (Ticketmaster)

Un pensamiento

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