Se habló de discapacidad y nos hicimos visibles en las elecciones 2021

Por: Germán Bautista*

  • La puerta apenas se entreabrió, hay que evitar que se cierre.

Hoy es el cierre del proceso electoral, y antes de que finalice, me gustaría hacer extensivo mi reconocimiento y admiración para mis amigas, amigos y colegas con discapacidad que decidieron afrontar el reto de responder a la acción afirmativa promovida por el Instituto Nacional Electoral.


Muchas de las invitaciones para ellas y ellos por parte de los partidos fueron intempestivas e inesperadas, y con muchas cosas en contra, personas con discapacidad que nunca antes se habían visto involucradas en contiendas electorales, de pronto tuvieron qué ser creativas, generar propuestas y construir una campaña política.


Como en todo, ha habido sinsabores, porque al emitirse una acción afirmativa de esta naturaleza en vías del proceso electoral, da lugar a la instrumentalización y a la suplantación política, tal como ocurrió en los casos de Oaxaca e Hidalgo respectivamente, por citar los más conocidos.

Sin embargo, estoy firmemente convencido (aunque resulte irónico ponerlo en estas palabras) de que lo que no se ve no existe, y hoy, más que en otras contiendas electorales, se ha escuchado hablar de discapacidad.

Algunas propuestas se promovieron en lengua de señas y estoy seguro que al interior de los partidos, no sé si por primera vez, se comenzó a tener conciencia sobre las personas con discapacidad como individuos con igual derecho a ser partícipes de la vida pública y política del país.


Definitivamente la acción afirmativa no es suficiente; tampoco lo es el número de candidatas y candidatos con discapacidad propuesto por ésta, y menos aún, lo que logró hacerse en un proceso electoral con pocas o nulas condiciones para una participación política inclusiva.


No obstante, lo vivido durante este proceso electoral es a penas el comienzo, y debe dejar importantes lecciones para las y los participantes que colectivamente, tenemos la obligación de no olvidar.


Esta contienda, debería permitir valorar lo que se hizo, lo que se dejó de hacer y lo que en definitiva simplemente no pudo hacerse debido a obstáculos actitudinales y presupuestales; esta contienda, debe capitalizarse como una oportunidad para trazar mejores condiciones para los futuros procesos electorales; procesos en los que todas las campañas, el total de las candidatas y candidatos, incluyan la lengua de señas, los formatos accesibles, propuestas legislativas y de políticas públicas transversales e inclusivas que tengan en cuenta a las personas con discapacidad no por caridad, sino por derecho.


Esta contienda electoral representa un parteaguas para las personas con discapacidad en la historia de nuestro país, pero no es el fin, sino el comienzo de una lucha que demandará constancia y energía a fin de no retroceder en lo obtenido.


Felicitaciones a las y los candidatos con discapacidad que decidieron confiar, que participaron y dejaron parte de su energía en las campañas que emprendieron; sea cual fuere el resultado que logren, constituye un invaluable aprendizaje que no debe desdeñarse ni echarse en saco roto.


Hago votos porque todas y todos triunfen, y sean un motor de cambio en los cargos y espacios que ocupen. La puerta, apenas se entreabrió; es una tarea ineludible el evitar que se cierre.

Ilustración. En varios recuadros de colores hay figuras de hombre y mujeres saludando. Al centro destacan dos globos de diálogo con el rostro de un hombre y una mujer. En letras negras dice: Elecciones 2021 y participación de ciudadanos y ciudadanas con discapacidad, como votantes, candidatos, colectivo, fuerza electoral.

*Germán Bautista. Defensor de Derechos de las Personas con Discapacidad.

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